De lo más profundo del bosque emergen majestuosos seres de madera que cobran vida para recorrer las calles. Altos como guardianes ancestrales, con ramas que se extienden hacia el cielo y hojas que susurran al viento, estos árboles vivientes avanzan entre el público, despertando asombro y admiración.
Su imponente presencia recuerda la fuerza de la naturaleza y transporta a todos a un mundo de fantasía donde los bosques caminan y los árboles cuentan historias. Un espectáculo monumental y visualmente impactante que deja huella en cada espectador.







