Maquina etnic con sus elegantes curvas metálicas, se ha transformado en algo etéreo y épico. Sobre su lomo, un baterista, un saxofonista y un intérprete de didgeridoo invocan su alma, recogida de las entrañas de la Tierra y los confines del Universo: una bailarina indomable que juega con frecuencias, sonidos, los elementos, el aire, el fuego y la energía del público.




